Tres años después

¡¡Socorro ya está aquí!! (Navidad 2004)

Hacía algo más de un mes que su tufo me andaba incordiando las pituitarias
Nuevamente no se ha podido impedir su llegada y, otra vez, con su halo ternurista de tres al cuarto, ya está aquí.
Hay quien sostiene que acontece para celebrar la venida al mundo de un dios: sin duda el más impresentable de los inventados y por inventar. Ya saben: el botarate ese que anda tan colgado a toda hora, que ni se ha enterado que en un tiempo perdido en la memoria, fue derrocado por Don Dios Consumo, que es mucho más guay.
Pero lo peor de todo es, el no poder atrincherarse en lugar alguno mientras dura la movida: no hay fin del mundo a donde poder escapar.
Únicamente queda la claudicación sin condiciones. Total sólo son algo así como setenta días con sus correspondientes noches (¡Ahhh, qué horror!) y...A  sobrevivir una vez más.
De cualquier forma, con la cada vez más arraigada costumbre de adelantar esta efemérides, consumista por antonomasia, un atisbo de esperanza empieza a tomar cuerpo: la cosa bien podría comenzar en enero, no decaer a medida que avance el año y, a fuerza de cotidianidad, terminar por hacerse invisible.

Amén.

 

 

Tres años después y el texto sigue tan vigente como entonces. Sólo resta añadir que, de entre tantas y tantas cosas que dañan la vista, esas guirnaldas luminosas de las calles de nuestras ciudades (supongo que también pueblos); ese derroche luminotécnico en pleno noviembre  (luego vendrán con lo del ahorro de energía); esos reclamos publicitario en las postrimerías de octubre, deseando ¡Felices Navidades!; son, como para dejarte ciego de por vida.

 

Intenten rememorar los alaridos de un perro al que se la ha pisado el rabo; los aullidos de Idefis ante un árbol maltratado; los sonidos indescriptibles del cerdo en el matadero; y me verán a mí en acción: ese abanico de quejidos es el que emito, cuando me doy de bruces con el alumbrado navideño de la calle donde vivo.

¿Sobreviviré?

Espero que sí.

 

Consuelo

De mudanza


Sin hipotecas, avales, ni préstamos,
de aquí a nada, instalada quedará en Villa Futuro

Estrenará casa totalmente decorada de Gris Realidad,
que suplirá al blanco, rosa, añil y verde,
desparramados allá por donde pasara

Miren: se la trae al fresco ya, el estilo de su nueva vivienda
y, ni intención ha mostrado de colgar en sus paredes:
Ilusión, su óleo preferido;
Esperanza, su acuarela fetiche;
ni que Sueños, sus bibelots mimados, trasteen por ningún rincón.

Demasiada cosa inservible atesoraba
que, con la ayuda de Mudanzas Olvido,
va relegando definitivamente al trastero. Para siempre

Desde ahora imperará el estilo minimalista:
nada a lo que quitar el polvo, dar lustre o abonar;
sólo su viejo y resistente armazón de acero y plumas,
donde acomodarse a contemplar

la puesta del sol 

Consuelo


¡Canta! (De Pequeñeces)

 

No enmudezcas tu canto, chicharra.

En el efímero verano:

mejor es vivir de algo más que pan

 

Consuelo

 

Acerca de violonchelo

Este es el sistema de noticias de la web de Acerca de violonchelo.

La vida y sus circunstancias a través de los ojos de una soñadora cabreada

Suscríbete

RSS | Atom

Contacto

Contactar

Albergado en:blogdiario.com Un servicio de HispaVista Contador gratis contadorplus.com