Malvenido seas
Cuando el desencanto hinque sus incisivos;
y la esperanza clave la rodilla en el camino a ninguna parte
Cuando la bondad humana se antoje entelequia;
y la maldad ajena necesidad catártica
Cuando el futuro carezca de estación con parada;
y el presente haya perdido el equipaje
Cuando falte la capacidad para inventarse ningún dios;
y se asuma la mortalidad: el irremediable ser nada.
Cuando el callejón quede cerrado tras de sí;
y la retina, no transmita el azul, el dorado ni el argenta
Cuando la realidad vapulee una y otra vez;
y no quede sonrisa que ofrecer, ni mejilla que poner
Cuando el sueño se quiebre hecho añicos;
y el desaliento, acunando esté las ilusiones
Entonces:
Malvenido seas a la derrota de los vencidos
Consuelo